viernes, 3 de abril de 2015

Reseña: Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje, de Miguel Griot






"... las hiladoras del taller siguen en marcha gracias a manos infantiles. Manos que se abren y cierran una y otra vez, una y otra vez, como quien hace un agujero y vuelve a taparlo miles de veces."



Título: Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje
Autor: Miguel Griot
Lugar de publicación: Madrid
Editorial: Oxford University Press
Año: 2015
Páginas: 272




Personajes: Iqbal, Mudena, Eshan
Temática: novela juvenil realista, esclavitud infantil, Pakistán
Localización espacio-temporal: Pakistán, s. XX






Resumen oficial:



En 1995, Iqbal Masih, se convirtió en mártir por la lucha contra la esclavitud infantil al ser asesinado en Lahore, su localidad natal. Iqbal denunció su situación ante la opinión pública para concienciar al mundo de una injusticia que afecta a millones de menores en el mundo. Con la recreación de los testimonios de los que le rodearon, conocemos a un personaje cuya labor ha sido imprescindible en la búsqueda de un mundo mejor.











Mi opinión:




Hay veces que te apetece huir de la realidad y adentrarte en el mundo de la fantasía con alguna novela o saga que te haga olvidar donde te encuentras. Pero hay otras veces en que tiene que ser al revés, que necesitas echar una mirada a la realidad para darte cuenta de que puedes hacer algo para cambiarla, un pequeño paso, en tu propio entorno.

Una persona que no tuvo miedo de enfrentarse a su realidad para cambiarla fue Iqbal, el protagonista de la biografía que hoy os presento. No es una novela, sino que muchas personas que le conocieron hablan de como fue cuando estuvieron con él, como era, como se expresaba, como era su sonrisa...pero sobre todo, qué fue lo que cambió en su vida y en el resto del mundo en referencia a su visión de la "esclavitud infantil.". Sí, porque eso aún existe en algunos países. En esos lugares, los niños no se pelean por ver quién juega a la Play un rato, o se ponen a llorar porque la comida que tienen que comer hoy no tiene patatas. Esos niños pasan 12 horas de su día trabajando duro para pagar "un préstamo" que sus padres han tenido que pedir a un "usurero" (en esta caso fabricante de alfombras) para seguir viviendo y comiendo.


Este libro trata el tema de la pobreza infantil en profundidad, de lo que un niño tiene que hacer para ayudar a su familia porque no tienen suficiente comida que llevarse a la boca y en cómo pierden su infancia haciéndolo. En como se vuelven más maduros aún teniendo 10 años, en como dejan de jugar y sólo tienen fuerzas para dormir lo que les queda de tiempo "libre", que tampoco tienen. 




En duras condiciones laborales (o mejor dicho de esclavitud) trabajó Iqbal, en una fábrica de alfombras donde un montón de niños como él trabajan con sus manos sin apenas poderse levantar para ir a hacer sus necesidades, donde si lo hacen mal no comen, si lo hacen mal no cobran ese día, o lo que es aún peor, reciben una paliza que a menudo los mata.

Pero Iqbal tuvo fuerzas para decir: ¡Basta!, ahí fuera hay otra vida y yo quiero vivirla, salir de aquí y no volver nunca más a permitir que un patrono le ponga la mano encima o le quite su libertad.

Aquí, en Occidente, compramos cosas. Nunca dejamos de comprar o de pensar en qué me voy a comprar con el dinero que gane. Adquirimos productos por nuestro mero capricho, porque me apetece, porque "yo lo valgo". Pues bien, Iqbal y otros niños como él también "lo valen". Esos productos, podríamos decir por ejemplo una alfombra, algo tan simple como eso, han sido fabricados con manos infantiles que no han tenido tiempo para jugar durante su infancia. Creo que a partir de ahora, cuando vaya a "comprar algo" me fijaré mucho más en el país de origen, en quién lo ha hecho y en qué condiciones. No es difícil averiguarlo con Internet y un poco de tiempo. Mejor eso que permitir que siga sucediendo esto en aquellos países porque los nuestros "necesitan comprarse ese capricho". Parece algo difícil de hacer, pero también ellos han tenido que tomar la decisión de dejar esos trabajos que le daban algo de sustento o comida, para poder tener una vida mejor, ir a la escuela, han tenido "valor" y coraje como lo tuvo en su momento Iqbal, un niño de 12 años que dejó su ejemplo para todos. 


"En lugar de mirar para abajo con la cabeza gacha, estiraba el cuello hacia arriba; en lugar de poner la barbilla en el pecho, tenía los hombros bien abiertos; en lugar de fijarse en lo que hacían sus manos y el movimiento de las cuerdas del telar, completaba una ventana por donde apenas asomaba un pedacito de cielo".


Pero no todas las personas en el mundo son de los que piensan que todos somos iguales, que tenemos los mismos derechos. Aún hay quién piensa que es mejor que los demás, y que personas como Iqbal "molestan" a sus negocios, les hacen perder dinero...etc etc, les da igual como vivan estos niños, quitarles su infancia y alegría natural. Les da igual que con 10 años parezcan ya abuelos de 80, de trabajados que están. Y siempre habrá ese tipo de personas que odie a este tipo de niños y jóvenes que luchen por una vida mejor:


"Iqbal era de los que no puedes fiarte. Oía perfectamente, pero cuando quería, se hacía el sordo. Veía con ojo de águila, pero solo lo que le interesaba. El trabajo lo conocía bien, pero cuando le apetecía lo olvidaba.(,,,) A pesar de ello pareció no entenderlo. Pues bien, la última vez, como vi que no bastaban mis manos, cogí algo más duro. Esa vez sí aprendió la lección. No volvió."


Pero él no se rindió, y nosotros tampoco tenemos que hacerlo. Recordemos que un gesto que pueda parecernos pequeño, como el de un niño, puede cambiar muchas cosas para otros niños, para una ciudad, para el mundo y su visión de las cosas. Si llegamos al corazón, la gente responderá con el corazón.





"...hasta que Iqbal se convirtió en quien fue y nos permitió a los demás soñar. Entonces cada día parecía reducir nuestra cuenta atrás hacia la libertad. Pero hasta que llegase ese día, debían pasar muchas otras cosas."



"También dijo que los libros te ayudaban a conocer gente de otras partes del mundo y cosas que habían pasado hacía mucho tiempo. "



Una biografía contaba por muchas voces que conocieron la vida de Iqbal, lo que hizo y el valor que eso tuvo para todos a partir de ese momento. No volverás a ver las cosas de igual manera cuando acabes de leer este libro, eso te lo aseguro. Un libro realista que te hace pensar en cómo actuamos con los demás y en lo que podemos hacer para cambiar nuestra vida y la de los de nuestro entorno, incluso llegar al fin del mundo con nuestras ideas. Y eso nadie lo puede parar. 


Web oficial dedicada a Iqbal Masih y la esclavitud infantil: aquí





Puntuación:  5/5




3 comentarios:

  1. No conocía el libro pero esta temática aunque dura me gusta y creo que todo el mundo debería conocer las realidades de otros países ya que a veces se piensa que uno está mal pero hay en muchos sitios que están mucho peor.

    Me lo apunto! Gracias por la reseña!

    Un saludo!

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  2. Una historia dura. Un libro qeu tengo ganas de leer para acercarme a una realidad tan distinta a la nuestra...
    Besotes!!!

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  3. Se ve que es una historia delicada, pero por lo general estas historias son muy buenas!
    besos

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